Esa pequeña dosis de adrenalina de tirar de la punta del negativo y pensar que acabás de velar 36 fotos… ahora en escala gigante. Si ya lo tuviste de llavero, te criaste llevando rollos a revelar o sos de los que entiende que lo analógico es otra cosa, esta versión XL es la pieza definitiva para tu escritorio, biblioteca o mesa de trabajo.
Agarramos el clásico cartucho Kodak 400 y lo llevamos a una dimensión imponente: 14 cm de alto por 7,5 cm de diámetro. No es una simple figura decorativa; es un contenedor funcional con detalles pensados al milímetro:
Relieve con juego de luz: La tipografía clásica de Kodak 400 está integrada directamente en relieve sobre el cuerpo amarillo, generando sombras y contrastes visuales según el ángulo de la luz en tu ambiente.
Tapa a rosca: El cabezal superior negro se desenrosca de forma fluida. Cerrado funciona como contenedor hermético para guardar lo que quieras; abierto (12 cm de alto) se convierte en el lapicero definitivo para tijeras, pinceles y marcadores.
Negativo interactivo: Incluye una lámina flexible que imita la icónica punta del negativo de 35 mm, diseñada para insertarse y enrollarse a través de la ranura lateral del rollo.
Presencia pop: Colores puros y sólidos que no se desgastan ni se despintan con el tiempo.
Especificaciones:
Altura total: 14 cm (con tapa) / 12 cm (sin tapa).
Diámetro: 7,5 cm.
Escala: 3:1 respecto a un chasis de 35 mm original.
Detalles: Tapa a rosca superior, ranura lateral pasante y lámina de negativo flexible desmontable.













